La banqueta del piano es por definición un lugar bastante solitario. En ella se dan cita nuestros sueños, nuestros pensamientos y también nuestros mayores esfuerzos. Nos asiste nuestro entusiasmo, nuestra técnica y nuestra imaginación. Desde ella también se produce el milagro de la comunicación más directa y sincera: aquella que escapa a las restricciones del lenguaje.
Para que todos estéis cómodamente sentados, hemos colocado unos confortables sillones en torno a nuestra banqueta y a nuestro piano. Sed todos bienvenidos a participar con artículos y comentarios: estudiantes de piano, profesores, y amantes de la música en general. De forma muy particular, sed bienvenidos mis alumnos y antiguos alumnos: sin duda, mis mejores maestros.
